“El amor es más fuerte que la muerte”.
Hay aromas capaces de acortar cualquier distancia. A veces, un olor familiar basta para recuperar un recuerdo y sentir que esa persona especial vuelve a estar con nosotros.
Sucede de repente y sin buscarlo. En un abrir y cerrar de ojos, sentimos que esa persona vuelve a estar a nuestro lado y, sin darnos cuenta, sonreímos con gratitud.
Y es que hay nombres que nunca dejamos de pronunciar. Los mencionamos en las conversaciones familiares, en las fechas especiales o simplemente cuando nuestra memoria nos sorprende con su recuerdo. Porque son personas a las que nunca dejamos de querer.
A veces pienso que este es uno de los dones más hermosos de nuestra fe. Dios nunca nos pide olvidar a nuestros seres queridos. Más bien nos invita a seguir confiándolos a su infinito amor y a vivir con la esperanza de que un día volveremos a encontrarnos.
Cuando pienso en cómo Dios guarda en su gloria a nuestros seres queridos, es imposible no pensar también en la Virgen María. Ella guardó en su corazón cada momento vivido junto a Jesús. Como Madre, María conoce los lazos que nos unen a las personas que amamos y recibe con ternura los nombres que ponemos en sus manos.
Por eso, quiero hacerle una invitación muy especial. Honre la memoria de sus seres queridos en oración este Día de los Fieles Difuntos y todo el mes de noviembre. Será un honor para nosotros llevar ante el altar de la Virgen los nombres de quienes siguen viviendo en su corazón.
Permítanos honrar a sus seres queridos con mucha reverencia. Le invito a enviarme los nombres de sus seres queridos para que formen parte de nuestras celebraciones.
Durante la Misa del Día de los Fieles Difuntos y a lo largo de todo el mes de noviembre, recordaremos con reverencia cada nombre en nuestras oraciones, confiándolos al amor misericordioso de Dios y a la protección de la Virgen María.
También podemos encender una veladora por sus seres queridos en el Santuario, como un signo vivo de esperanza y de la luz de Cristo que nunca se apaga.
Mientras usted recuerda los nombres de sus seres queridos en su hogar, nosotros también los estaremos recordando en nuestras misas y oraciones. Esta es la esencia de nuestra misión cada día en este Santuario, una labor de fe que se mantiene viva gracias a su constante generosidad.
Si al enviarme sus nombres e intenciones le es posible también hacer una ofrenda para sostener este ministerio de oración, le estaré profundamente agradecido.
Gracias al apoyo que usted nos brinda, miles de personas encuentran en la Asociación un hogar espiritual donde depositar sus intenciones, encomendar a sus seres queridos y experimentar el consuelo de saber que no oran solas.
Le agradezco el privilegio de permitirnos acompañarle y honrar con usted a quienes ya han sido llamados a la presencia de Dios.
Que Nuestra Señora de la Medalla Milagrosa le cubra siempre con su manto y fortalezca su corazón con la paz y la esperanza de Cristo.
Bajo el amparo de la Virgen María,

Rev. Prudencio Rodríguez de Yurre, C.M.
Director Espiritual
P.D. Puede enviarme sus intenciones personales y los nombres de sus seres queridos para que los tengamos presentes en nuestras oraciones durante el Día de los Fieles Difuntos y el mes de noviembre.
P.P.D. Si desea ofrecer un tributo de oración eterna, puede inscribir a sus seres queridos fallecidos en nuestra Membresía Perpetua y brindarles este regalo especial.
